Good Contents Are Everywhere, But Here, We Deliver The Best of The Best.Please Hold on!
Data is Loading...
Your address will show here +12 34 56 78
Artículos

Pensé que se pasaría el tiempo para subir estas fotografías, que se acabaría el verano y que pasarían de moda, o algo así. La ironía más grande es ahora mismo, el domingo que pasó volando, la mañana en la que no me desperté o, irónicamente, el momento que olvidé fotografiar. 

Todo el tiempo es así, queremos que se pasen los días para que llegue la fecha, o que se detenga el tiempo para darle un beso al viento y atraparnos en este mismo instante. Se nos olvida que el tiempo, no significa nada. Las horas pasan y las personas se van a un millón de lugares, los amigos regresan y las buenas historias, siempre las volvemos a contar. El tiempo no significa nada, el tiempo es, el tiempo va.

La verdad, es que es inevitable sentir que los minutos se nos escapan de las manos y que mañana será demasiado tarde. Te voy a decir un remedio infalible que casi nunca falla, solamente, ya no pienses en eso, no es fácil, pero sí funciona. «Nunca es tarde», es la bandera que nos va a salvar, por más trillado que parezca. No pienses en eso y rediseña las reglas, ponle orden a lo que deseas y si no funciona, mañana vuelves a comenzar. El tiempo es, el tiempo va.

0

Artículos

La verdad es una de las herramientas más contundentes para caer en razón. A “la verdad” no se le puede cuestionar. Es absoluta, es cruda y a veces duele. El tiempo pasa muy rápido y estamos creciendo a la par. Esa es una verdad muy conocida pero muy poco explorada. Las causas y consecuencias del tiempo que pasa entre nuestras manos sin siquiera darnos cuenta, son muy cercanas a nosotros mismos. Todas esas acciones, que en realidad son nuestras rutinas, trabajos y pensamientos, nos transforman y nos llenan de capas que cargamos y que vestimos diariamente para sentirnos capaces para las responsabilidades y situaciones que nos ha otorgado EL TIEMPO.

Uno sueña con crecer y ser autosuficiente. Eso esta muy bien. Sentirnos útiles en nuestro entorno es el verdadero empoderamiento. Yo llegué a confundir el poder con la edad o con el trabajo, con la máscara de “adulto” que me colocaba para sentir que no se me estaba yendo el tiempo.

Un día tomé la maleta con la que viajaba y con mucho nerviosismo comencé a desempacar. Por lo menos un día tenía que hacer el intento de “viajar ligero” y reconstruir algunas partes del camino recorrido. A un lado las máscaras y las cargas con las que viajaba, reconocí que soy un adulto con mucho miedo, que no tengo todas las respuestas, que no soy tan valiente o tan experimentado como tal vez deberia de serlo para mi edad. Si acaso volvía a cerrar la maleta para emprender un nuevo viaje, definitivamente no quería cargar más con ese peso. Cargar con esa máscara era muy pesado y requería demasiado mantenimiento. Nuestro concepto de “ser adulto” era una construcción casi imposible de mantener con sanidad y me di cuenta que había muchos que estaban dispuestos a pagar ese precio, que incluso se encarece con los años que vamos alcanzando.

Cuando crecemos, nos vamos llenando de cargas, máscaras, expectativas o como quieras llamarles. Más allá del efecto que esto causa en nuestro crecimiento, están las consecuencias en nuestro desenvolvimiento como hermanos, como compañeros de cualquier entorno.
Nuestro origen como humanos es frágil, sensible. A través de nuestra historia nos hemos empeñado en endurecer el carácter y enfríar las emociones como resultado de la madurez o la fortaleza.
Desconocer la fragilidad en nuestros corazones es la verdadera carga de la que padecemos.

Abrazar la fragilidad que naturalmente nos llama es el combustible para conectarnos con nuestro entorno real y verdadero: un mundo agobiado por la rutina, cansado de luchar contra nosotros mismos, tristemente separados por la indiferencia y el miedo de ser vulnerables…

La fragilidad es el superpoder contra todas las máscaras. Irónicamente es la fuerza que necesitamos al crecer para conectarnos con el mundo y ahora más que nunca practicar la compasión con todo nuestro tiempo, todas nuestras ganas y todos los roles que desempeñamos como adultos.

Practicar la compasión puede sonar como una idea muy cursi e idealizada, sin embargo, creo que esto es algo que le va muy bien a aquellos con suficiente tiempo de vuelo. Se requiere de madurez, sensibilidad y experiencia para luchar por todas las causas que compartimos en este mundo y dejar atrás la indiferencia que solo nos causa soledad y tristeza.

Reconstruye y resignifica. Aliviana la carga y vuela.

0

Poemas

Hay una línea muy delgada

entre lo que decimos y lo que hacemos,

entre lo que queremos y lo que soñamos,

entre lo que pensamos y lo que se cuela en nuestro pensamienfo,

entre lo que entendemos y lo que razonamos en silencio,

entre lo que sentimos y cómo nos sentimos con eso…

Siempre hay una línea muy delgada,

imaginaria y resistente.

0

Artículos

Aunque tu no lo creas,
hay alguien que ve algo en ti.

Alguien que ve lo especial que eres…
Tus peculiaridades,
manías y hábitos únicos,
todo eso que evitas,
o te incomoda compartir,
todas esas partes que hacen que tú, seas tú.

No desesperes,
sé paciente,
no dejes de ser…

Por que sí, aunque tu no lo creas,
hay alguien que ve algo en ti.

0

Historias

-¡Que pesado!… -¿perdón?- me contestó.


– Que pesado el camino de regreso. La lógica supondría que al final regresemos por el mismo trayecto… ¡que pesado! -Es muy sencillo- me dijo -aliviana la carga.

El viaje había sido una experiencia fascinante, si pudiera, no regresaría, pero ¿regresar con menos? no sé nisiquiera por donde empezar en ese escenario del cual estaba tan indispuesto, lo habíamos encontrado todo me parecía inimaginable abandonar este lugar nomás así.

– Creo que no me entiendes, no quiero regresar, ve todo lo que nos costó llegar aquí, sólo mira este lugar, míranos… quién diría que lo más difícil del viaje, sería decidir qué hacer después… déjame aquí, tu sigue.

– La variable es simple, tú la tienes y te puedes quedar hasta agotarte, o dejarlo todo y seguir -me dijo.

No tenía idea de lo que hacia, sólo puedo decirte que de ese lugar no me quedo nada, y aunque el regreso fue pura nostalgia, el camino fue tan ligero y reconfortante, que al llegar solo quise contarlo a todos los que me encontraba y entonces lo entendí todo.

0

Poemas

If I meet you again,

my approach would be totally different,

cause I’ve changed…

And I know that it may sound as a lie,

but the world keeps spinning

I dont know why wouldn’t I?

I would tell you

How lonely I am since the last time I met someone…

How I enjoy solitude,

cause then I can write,

and how writing makes my heart feel shiny.

I would tell how I like to play music in the dark as a rehearsed exercise of hearing my thoughts

and how I may be the only person in this city

that enjoys a hot coffee in the middle of the summer.

Absurd and all…

Nowadays,

I don’t know how much I keep from the “me” you met,

when me is changing all the time,

because of my age or my quarter life thoughts.

But finding you

would mostly be the challenge of meeting you again…

Cause making that call

is exactly what I am more afraid of.

all the time.

0

Artículos

¿Alguna vez haz querido empezar de nuevo? Yo sí.

Y no es la primera vez que escribo sobre esto, pero el tiempo pasa tan rápido, la inmediatez es desgastante, y pareciera que todo es añoranza y recuerdo, amor y pasado, fotos de los viajes e historias y pareciera que estamos mental y físicamente encantados por todo lo que nos ha pasado.

Entonces… Empezar desde cero, esa es la propuesta.

Por supuesto que no habría manera de borrar y olvidar todo, no seríamos los mismos, por lo que tendría que seguir existiendo esa inercia que se siente en todo lo que hacemos y que estamos tan acostumbrados. El regreso sería emocionante, con tanta realidad y cotidianidad, pero con el corazón liviano sin ahogarse en la melancolía…

¿Qué no nos atreveríamos a hacer?

¿Qué sería lo primero que sentiríamos hacer?

Quisiera empezar de cero y creo que lo que realmente quiero es olvidar o re-hacer. Olvidar algunos tropiezos, enmendar algunas conclusiones y reconocer sentimientos que por nosotros mismos son difíciles retomar.

Finales que no debían ser.

Decisiones que tome con inmadurez.

Conversaciones que postergué por indecisión.

Sí, sin tanto rollo, estamos mental y físicamente encantados por todo lo que nos ha pasado, y esto no es solamente una idea romántica y padrísima del amor y el recuerdo, es una verdad que tintinea en nuestro día a día, a veces sin que nos demos cuenta.

2