Pensamientos
Somos adictos a muchas cosas, no me lo pueden negar. Claramente las mayores adicciones resultan ser dañinas, para nuestra mente, nuestro espíritu… resultan ser obsesión y delirio.
Olvidar, empezar otra rutina, sacarlo de nuestra mente y demás remedios en los que no creo… No es tan fácil dejar una adicción; como correr contra corriente, como querer arrancar cada recuerdo, como caminar en la cuerda floja… de espaldas e indeciso. No es tan fácil.
Un montón de efectos y síntomas aparecieron, empezando por el deseo incansable y la adrenalina al pensar en ti. La rutina que me había hecho, los recuerdos y la cuerda floja, que ironía.
El mal humor lo atribuyo a ti, aunque siempre fue mío, ahora puedo excusarme… y la ansiedad que me ha causado es solamente un invento de mi mente para exigirme no caer y seguir.
¡También alucinaciones! Todo el tiempo, todos los días… Me decían que «el hubiera» no existe, sin embargo se aparece constantemente, junto con las historias que me inventó y las teorías de conspiración, a veces a favor y a veces en contra de la causa.
La verdad es que inevitablemente, tengo recaídas. En esto de seguir, siempre vuelvo atrás, siempre caigo de nuevo; enlazado en la historia y perdido en esta adicción.
Todavía te necesito, todavía no me recupero, todavía considero y todavía vuelvo al mismo lugar…
Estoy en síndrome de abstinencia y la verdad es que todavía tengo recaídas.
0
